Bingo y lota

Le debemos al Ministro de Educación masificar la palabra bingo. Un juego de azar que en los sectores medios y populares se usa para diversos fines, casi todos filantrópicos. Detrás del bingo, lota, platos únicos, completada hay una intensa actividad organizativa que los hace posible. Juntas de Vecinos, adultos mayores, clubes deportivos, bailes religiosos, entre otros, la desarrollan con esmero y con fines, casi siempre, comunitarios.

Juntar dinero para viajar a competir a otra ciudad, o bien para comprar nuevos equipamientos, constituyen los motivos para que la gente haga lo que más nos cuesta hacer: juntarnos en torno a la ayuda solidaria.

Detrás de un bingo hay un nosotros organizado que sacrificó la siesta o la comodidad de su casa, para compartir con los otros que a veces no conoce. Salir a buscar los premios es desplegar el amplio ábanico de las redes sociales. El bingo es un espacio de sociabilidad, un lugar para no sentirnos tan abandonados.

El bingo es cosa seria. Es una estrategia para hacerse cargo de nuestro bienestar en época en que el Estado ha abandonado su función. Cuando el modelo neoliberal ha hecho trizas el tejido social, el bingo y las otras actividades solidarias pueden ser visto como actos de resistencia simbólica. Allí donde el Estado no llega o si llega, lo hace mal y a ratos, la unidad de los vecinos se activa para ofrecer un remedio a quien la está pasando mal. Limpiar la sede, vender los cartones, poner la música, son entre otros elementos, básicos para el buen desarrollo de esta actividad. Estrategias de subsistencia en mucho de los casos, que se hacen por la ausencia del Estado.

Pero hay funciones que si o si le corresponden al Estado. El cuidado de los establecimientos educacionales, por ejemplo, es deber ineludible de la autoridad. La desafortunada frase del ministro revela la escasa comprensión que se tiene del rol del Estado. En la sociedad civil, a realizar estas actividades lo que se hace es subsidiar a quien nos debe proteger. Así de simple. ¡Al César lo que es del César, al Estado lo que es del Estado!

Publicado en La Estrella de Iquique, el 28 de julio de 2018, página 14

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