De tal tío tales boxeadores: la familia Loayza

Constituyen una dinastía en el mundo del boxeo. Son los Loayza. Para más remate son zurdos. El primero fue el Tani, luego Humberto y años después Mario y Rubén. Llamarse Loayza en Iquique tiene sus bemoles. Se le exige cierta entereza y cierto compromiso. Ser sobrino del Tani no es cosa fácil. “Más duro que el Tani” era el escudo de la familia. La marca registrada de los iquiqueños.

Estanislao Loayza Aguilar (1905-1981), el Tani, fue el primer boxeador chileno, nacido en Iquique, que disputó una corona del mundo, en la categoría de los livianos, el  13 de julio de 1925 en Nueva York. Un desafortunado accidente lo privó de alcanzar la gloria.

El Tani fue el tío además de otros tres grandes boxeadores no sólo de Chile sino que también de América Latina. Humberto, Rubén y Mario. Las primeras pelea de Humberto fueron un desastre. El Tani lo defendía diciendo que tenía miedo de perder. Y claro, ser sobrino del gran Tani, no era cosa fácil. Humberto Loayza (21 de diciembre de 1925) participa en las Olimpiadas realizadas en Londres el año 1948. Peleó en el Luna Park, en la década de los 40, una catedral del box. Su pelea con Lausse fue memorable. La revista “Estadio” escribió: “Ahí está Humberto Loayza, siempre honesto, siempre bravo desafiando puños y años con singular entereza, como buen iquiqueño, como hombre hecho a las rudezas del ring”. El 26 de enero de 1964 cuelga los guantes.

Rubén y Mario Loayza, aparte de ser sobrinos del Tani y hermanos menores de Humberto, son mellizos. Ambos nacieron el 11 de noviembre de 1939. Ya desde chico, cuando tenía 14 años, por allá por el año 1953, Rubén se clasifica campeón de los hojas en los Guantes de Oro. Su hermano Mario también sale campeón, pero en el peso mínimo. Ambos, además pelearon por las Fuerzas Armadas. Rubén por el Ejército y Mario por la Fuerza Aérea.

El año 1959, Mario Loayza sale Campeón de Chile, por los livianos, y Rubén por los medio-mediano. Ambos en eventos de la Fuerzas Armadas. Además es Vice-Campeón en el Sudamericano de Box de las FF.AA., en 1958 en Buenos Aires. La presencia de Mario Loayza en el box profesional fue corta. El sábado 18 de diciembre de 1965 en San Javier pelea con Francisco Latapiat y al cuarto asalto lo gana por K.O.

El 14 de enero de 1961, Rubén Loayza llega a Iquique para despedirse del box amateur e ingresar al profesional. Pelea con Luis Medina a quien le gana. El día 25 de Abril del año 61, es Campeón Invicto del Latinoamericano de Box en Uruguay. Le gana a David Rubén Meza. En ese torneo, Rubén alternó nada menos que con Ringo Bonavena que recién se iniciaba en el box.

Rubén Loayza peleó en el Africa. Admira como boxeador a su hermano mayor Humberto. Confiesa que el fantasma del Tani lo persigue. Y que no es ventaja llevar e ilustre apellido aquel. La ya clásica revista “Estadio!¡”, donde escribe Julio Martínez, en un perfil de Rubén Loayza escribe:

Escuchándolo, uno llega a la conclusión de que tenía que ser boxeador. Por apellido, por ambiente, por imperativo de una tradición añosa, casi diríamos que por mandato familiar. Hablar de Loayza es hablar del “Tani” y su figura eterna en el recuerdo de todos los chilenos. Nació, corrió, por las playas de Iquique, tuvo los primeros entreveros en el colegio y se puso por primera vez los guantes en un hogar donde las fotografías del tío y las proezas del hermanos mayor constituían algo más que un incentivo. Constituían una suerte de orden interior y ejemplo a seguir. Son nueve hermanos y tres han destacado en el pugilismo: Humberto, uno de los noqueadores más celebrados de nuestro boxeo, Mario y Rubén (Revista Estadio. Nº 1.143. 22 de Abril de 1965).

 

 

 

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