Iquique eterno

Esta ciudad luce mejor a través de las fotos antiguas. Una ciudad en blanco y negro y que cuando quiere ensalzar su belleza se viste de sepia. Iquique debe vivir sin su partida nacimiento, sin esa cédula que afirma que nació un día, un mes y un año. Vivir así debe ser angustioso. Pero no hay vueltas. Aun no aparece esa acta que nos declare tan antiguos como los chinchorros, esos cazadores recolectores, originarios de por aquí. Jorge Checura Jeria escribió que esta ciudad fue fundada antes de 1776.

Para salir del paso, afirmamos nuestra doble cuna, la chilena y la peruana. Y si nos apuran un poco, la andina. El edificio de la ex-Aduana está ahí, vacío para recordarnos esa procedencia. Ni el fuego pudo con esa voz que nos recuerda, entre otros, a Alfonso Ugarte y ojalá a César Vallejo. Pero ahí está calato, esperando no se qué.

Iquique cada año se las arregla para tributar a sus mejores hombres y mujeres. Hijos e hijas Ilustres. Hay un caso curioso, pero merecidamente declarados ilustrísimos, madre e hijo reconocidos como tales. Doña Vicenta y su hijo Ivor. ¿Vendrá un nieto o nieta? Y con ellos, el gesto a los migrantes que hicieron esta ciudad de fines del siglo XIX. Italianos, Enrique Lombardi y Gloria Delucchi, y en veinte años más, un colombiano, un venezolano. ¿Por qué no?

Esta ciudad que duele y amarra, y que cada día pierde esa hermosura en blanco y negro, es una especie de puzle que le faltan piezas. Una suerte de Gran Ciudad con los dados perdidos o en muchos de los casos cargados. Una ciudad que se simbolizaba en la escoba en que las vecinas, en sus veredas, conversaban y de paso, dejaban impecable la calle. Doña Norma Carreño, la más ilustre.

Borges, el poeta, Jorge Luis, no vidente, escribió un poema que bien sirve para Iquique. Nos regaló La Fundación Mitológica de Buenos Aires. Y bien se sabe el mito no congenia con los historiadores, tal como Iquique no congenia con las actas fundacionales. Al igual que Buenos Aires, a Iquique, lo juzgo tan eterno…

Publicado en La Estrella de Iquique, el 10 de diciembre de 2017

 

 

 

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