Los del Colorado

San Pedro Colorado

 

El barrio ha sido el soporte fundamental de ese Iquique que pareciere no existir. Una especie de gran familia, en las que las relaciones basadas en el afecto eran las promordiales. Los terremotos y tsunami del año pasado, entre otras consecuencias, sacó a flote ese capital que creíamos perdido. Pues bien, a fines de junio, y con la celebración de San Pedro y San Pablo, los del Colorado volvieron a mostrar esas energías socio-culturales.

Las caletas más tradicionales del extremo sur y extremo norte de la ciudad celebraron a su santo patrono. Termina junio y los pescadores arreglan sus barrios para brindarle lo mejor a San Pedro. Esta vez el Colorado, exhibió toda su hospitalidad, reviviendo al barrio activado por una fe que año a año, parece reproducirse.

El Colorado posee un patrimonio que sus habitantes ponen en valor y  que además extrañan. Sus playas, otrora balnerario guarda en sus arenas, una memoria del tiempo compartido en forma colectiva. Algunas fotos dan cuenta de aquello. Es lo que más echan de menos, además, claro está, de su vida barrial integrada y articulada en torno a los bailes religiosos y a los clubes deportivo y la escuela 14 y sus profesores comprometidos con la educación en un barrio popular.

El Colorado, es una barrio diabético, me decía una activa habitante de ese sector. Está cortado, pero aún así, hombres y mujeres vuelven a reafirmar su identidad. Esta vez, al llamado del calendario, se hicieron a la mar para pedir por un buen año. El mal recuerdo del tsunami y terremoto los hace volver a santo protector.

Se engalanó el Colorado. Guirnaldas de esquina a esquina, con los colores patrios, hablaban de fiesta.  La iglesia de San Gerardo con lo que alguna fue su gran torre, tan bien descrita por Nicómdes Guzmán en la novela “La luz viene del mar”, espera a los bailes que luego de saludar con sus cantos, le entregaban  un regalo al santo. La música, la danza, el canto, esos modos tan populares de comunicarse son la contra y seña para entender a los tarapaqueños. De vuelta de la procesión, y al entrar San Pedro a su hogar, más de 50 músicos interpretan el himno a Iquique. ¿Si eso no es identidad qué es entonces?

Publicado en La Estrella de Iquique,  el 5 de junio de 2015, página 13

Facebooktwittermail