No le sirve

Cada oficio o ocupación parece tener sus frases preferidas. Los zapateros del Iquique que se nos fue, ponían letreros que decían: “No se responden por trabajos después de 60 días”. Y ahí estaban: llenos de zapatos. Los despachos de las esquinas colgaban el famoso y atemporal: “Hoy no se fía, mañana si”. En algunas ventanas el clásico “Aquí se dan viandas”.

Al  preguntarle a un taxista si pasa por donde vamos enarbola su ya famoso: “No le sirve”. A esa frase le acompaña, un gesto. Puede ser de repudio, de excusa o de pena. Otros, te ven y te hacen señas diciendo que van para otro lado. No se entiende, pero lo claro es que no se detienen y siguen su camino como si nada. Y ahí, queda el peatón/ciudadano/ en espera de otro. Algunas mañanas de invierno iquiqueño, he recibido cerca de seis o más: “No le sirve”. No es fácil ser peatón en esta ciudad que crece y crece. Estamos en desventaja. La seremi de Transportes brilla por su ausencia. Abordar un colectivo es casi como abordar al Huascar. No es un acto heroico y nadie parece haber muerto por tan pagana actitud. Pero sin duda consume y agota.

Iquique está sumido en una revolución urbana, cuyas características es la desregulación y la informalidad. Por otro lado, se levantan por doquier torres en altura, cuyas consecuencias sobre la calidad de la vida citadina serán evidentes: estrés urbano, calles pocas aptas para caminar.

Esta agitada vida urbana creó ya su léxico. Cuando creíamos que la hora peak y los tacos eran palabrejas típicamente santiaguinas, se nos aparece con su cruda y desagradable realidad. Y si a ello le sumamos los desfiles y otras conmemoraciones, que no son pocas, que se realizan en lo que se llamó la Avenida Balmaceda (señorial) el cuadro es más complejo. Cada mañana salgo y debo repetir el ritual de levantar mi mano, hacer parar un colectivo, pronunciar la dirección, y esperar pacientemente la respuesta: “No le sirve”. En esos momentos dan ganas de reinterpretar al viejo Marx: “Peatones del mundo uníos”.

Publicado en la Estrella de Iquique, el 30 de julio de 2017, página 15

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