Poner en valor

 

Poner en valor es la expresión que con mayor frecuencia se usa para tratar temas de patrimonio cultural. Sin embargo, no siempre hablamos de lo mismo. Se trata de que otros, conozcan prácticas culturales que estaban fuera de su alcance ya sea por temas económicos o simplemente por capacidad de acceso. O bien porque los prejuicios, no le dejan ver otros aspectos de las riquezas culturales.

El libro y documental La Victoria de los Morenos, se inscribe dentro de la lógica anterior. Poner en valor es traspasar las fronteras de los grupos que desarrollan estas actividades. Por lo mismo el portal Tarapacá en el Mundo, persigue esos objetivos: dar a conocer, valorando, la riqueza, en este caso, de este baile religioso que carga sobre su espaldas buena parte de la historia de la ex oficina Victoria y de la fiesta de La Tirana. A través de este libro y documental, se muestra, en entrecruce tanto la historia de los Morenos como la de esta oficina cerrada en el año 1979. El complejo mariano de La Tirana, alcanza con estas publicaciones un nuevo aporte para su comprensión.

A su vez, esta puesta en valor, se realiza también al interior de este grupo religioso. Los más jóvenes, saben, desde ahora, que su historia es más larga. Los  antiguos, hombres y mujeres, han contado su historia. El desafío es, ahora, llegar al centenario. El caporal del baile, Joaho Alvarado, decía que recién entendía en su real dimensión lo que significa tener un libro y un documental. Y sobre todo lo que representa para los fundadores e hijos de éstos. Los Tolorza, Cortés, Santibáñez, Gutiérrez, Zuleta, entre tantos otros, alcanzan en estas publicaciones una estatura casi mitológica. Un grupo social sin épica no tiene mucho que contar. Los Morenos de Victoria, en sus 75 años, disponen ahora de un nuevo material para seguir proyectándose en el tiempo. Y de paso, a través de sus mudanzas y de su música, recordarnos que pese a la barbarie que destruyó sus hogares, la porfiada y chúcara memoria, seguirá sonando como matraca cada vez que el obstinado olvido llame a sus puertas.

Publicado en La Estrella de Iquique, el 1 de julio de 2017, página 15

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